
Te vi llorar,
y aunque me desgarra el alma,
te dejé. (llorar)
Me dije:
sanará a costa de lágrimas
y entonces….
Pero no ocurrió así,
seguiste sollozando hasta que legañas
dejaron un velo turbio
en tu mirada
que no acepta
mi pertinacia.
Tú lo sabes,
sabes que yo te amo,
pero en el corazón
¡caramba!
no se manda.
Y me puse a llorar
de verte tan opaca
¿qué haces? preguntaste
–no te preocupes
el amor no vale una lágrima
si me ves llorar
es de puta rabia.