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domingo, 16 de octubre de 2016

HERMANA CARIDAD

Tu loca geografía indómita mira en adoración la naturaleza insaciable del inútil deseo. Así en tu estrecho impúber e inaudito emerge un manantial de orgasmos fugaces. Tus aguas son confusa en tu océano impoluto; mozo el delta de tus estuarios. Contradicciones que laceran tu virginal concepción y mortifican tu cuerpo de desconocidos placeres. Golpeas con inquietud la piedra filosofal tienes temores de virgen en tu piel de hembra, imploras, parpadeas, gimes oraciones y tu caprichoso anhelo es tocar las estrellas y reventar tu océano en gratificantes espumas de amor. Haz de volver a tu cuarto a rogar perdón por tus desvaríos luchando a diario de tu inútil condición. Quiera Dios abrir la prisión de tu implacable encierro abrir tu corazón al destierro y volverte, primero mujer y luego, la hembra que tanto deseo. Propiedad intelectual © Jaime León Cuadra

PARA TI

Con la voz quebrada de emoción sentí tu propia voz hacerse pena y una lágrima impertinente brotó de mis ojos secos Yo que quise en mis quejas heredar tu desconsuelo para empaparme de ti hasta el último vuelo. Pero y sin embargo Por mucho que duela el dolor nunca muere un amor que siempre fue sincero; y hoy mi Orfelina chica yo te sigo queriendo. Tantas veces quise ser la sombra que cobijara tu suelo cuántas, tu Quijote que dulcificara tu sueño. Ya ves; Volvió en mí tu amistad tu imagen prístina tu impoluta verdad a conciliar con mi edad nuestra dulce soledad que no pudo jamás ser olvido. Propiedad intelectual © Jaime León Cuadra

ORFELINA

¡No debiera apagarse una estrella! ya que su luz marca senderos ¡nunca debiera, apagarse un lucero! Sin embargo la carne se fatiga Y si tú te apagas, yo me muero. ¡No debiera apagarse mi estrella!

AL ABUELO

A la siniestra del camino surge tu figura de arcángel querido abuelo. Y ya, en el inapelable ocaso comprendo tu serenidad al pronunciar con bondad ese “os quiero,” tan nuestro. Tú orabas: Estás en los cielos Padrenuestro Por mi esposa, por mis hijos, y mis nietos … ten piedad. Había sinceridad en tu plegaria y hasta mi madre lloraba al verte tan conmovido. Ahora yo soy abuelo; los tiempos han cambiado la oración perdió el rumbo y en todas las esquinas el mundo alienta la corrupción y la droga es la solución para todos nuestros males. Yo trabajo por migajas aún así el hambre es un sermón que no pide perdón y en la mesa se me instala. Qué dijera doña Susana la abuela de toda infancia que me vio comer con ansias tanta merienda incaica en los albores de mi vida. Hoy los cobres no alcanzan en las chozas de los pobres pero existen mansiones donde se aparca el corrupto que con desdeñoso exabrupto te señala como un rotoso. No se termina aquí el discurso se necesitan siglos para un mundo solidario no basta el escapulario al que se aferraba el abuelo. Somos testigos pasivos de guerras odios y muertes será que el hombre continente ya se ha dado por vencido. Yo quiero pensar que no Padre nuestro que estás en los cielos. Ay si supiera abuelo el rufián del futuro que le espera con su codicia de marras y su alma de cera. Estás en los cielos Padrenuestro Ten piedad, tal como oraba el abuelo para algunos el infierno para nosotros venganos tu reino.

MINI VERSOS ATOLONDRADOS

I Mis versos atormentados tienen resquicios de amor y pedruscos de suelo frío. II La ternura se engalana en mi corazón de fiestas y tus ojos de mujer clavan mi diestra y mi siniestra. III Navegando a la deriva rehuyendo el faro guía la noche me perseguía con su carnaval de enaguas. IV Coleccioné nombres en festival de ilusos sueños algunos de amor sincero otros pequeñas flores uno que otro traicionero; pero a ti nunca te olvido y es el que más quiero. V Nací con un sol ardido y con el frío me estoy muriendo. Propiedad intelectual © Jaime León Cuadra

sábado, 15 de octubre de 2016

GITANA

Gitana de los mil reproches en tu falda multicolor vi reflejado el dolor que tu lágrima hizo noche. Y en esa entristecida opacidad de tinieblas que vacilan atrevida luna, luna y luna se hacía luz entre las sombras. Tú, en asombrosa danza taconeabas tu pena-rabia sapos ranas y grillos eran bandurrias y guitarras. Asombrados de sensualidad estremecidos de tu encanto los pájaros en silencio permanecían cautivos en las ramas de los árboles. Se vino el sol terminó tu danza en la uña de la luna se dormía mi esperanza.

HISTORIA P’AL OLVIDO

Tocan a la puerta —Doña Soledad me dije,— al que fue un primer reflejo mirándome al espejo, salí a abrir. Hombre un tanto extraño la verdad de inaudita edad frente al umbral me desnudada de pies a cabeza. Pelo blanco de abundante barba ojos grandes, cristalina mirada esperaba que le hiciera pasar y su nombre, probablemente, preguntara. No reaccioné como esperaba entonces entró y fue él quien preguntó —¿cómo se llama usted amigo? Al tiempo yo despertaba de incontrolable abandono, puse cara de encono y estuve a punto de la blasfemia. Me dijo yo soy Juan Olvido que siempre guarda cuerda memoria sobre todo de tantas historias que seguro usted no recuerda. —¿Y a qué debo yo su presencia así, tan de improviso?—, le pregunté con la palabra entre cortada por tan inusitada insolencia. No se enoje usted y haga memoria dijo, con una pachorra inmensa en una noche de luna y con frío prometió nunca olvidar a Doña Caridad sin embargo prefirió a Doña Soledad para satisfacer rentables caprichos. Hay un montón de cabros chicos agregó, que teniendo padre conocido andan a “pata pelá” sin nombre ni apellido deambulando por la vida. No tendrá nada que ver su exacerbada juventud, con lo que aquí se asevera… ¡Dios mío! me dije, ¡no puede ser cierto! … ¡menos mal que de pronto desperté! mal sentado en una silla. . La conciencia es por siempre una eterna pesadilla.