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jueves, 1 de marzo de 2007

DIFERENCIAS


POESIA

La magia pura y ancestral
Con que escrituro mis cosas
Tiene proverbios de rosas
Y aroma gramatical;
Inocencias que al pasar
Llevan clásico sentido

A diferencia del ruido
Que ruido sigue siendo
Ya ves :
La lluvia sigue lloviendo
En medio del temporal
Aunque la caracola del mar
Sea hilada allá en cielo

POEMA

Hechizo níveo y atávico
Con que mis versos se escriben
Contiene vivencias
Dolor.

Proverbios esdrujulizados
Y ausencia gramatical
Vacío pentagrama.

Soberbia que en mi alma
Tiene nudos y fatigas
Por eso
No duermo.

© Monsieur James

miércoles, 28 de febrero de 2007

CUATRO SUEÑOS Y UNA PESADILLA




SUEÑO I

Me acuerdo de las tardes en que viajaba al país de mis travesuras. En largas caminatas, perseguía, en el impúber tiempo, mariposas, culebras, arañas y crisantemos, y recogía hojas secas para escribir el otoño en mis cuadernos. Ya más tarde, mis persecuciones se volvieron fantásticas y anduve montando alazanes indomables y recorriendo las praderas infinitas de mi ya fértil imaginación en chúcaras escobas.

Estos potros colosales, prehistóricos y matinales servirían, en la tarde, para barrer del patio la tierra que siempre volvía y las huellas que mi vida dejaba en aquellos rincones.

Aprendí que el tiempo es un relámpago que inexorablemente multiplica la velocidad conque se olvida la aspereza simultánea de la vida y se va inventando esa historia de melodías incomprensibles en donde el pasado justifica su buenaventura.

Así, sin darme cuenta, había cambiado mis corceles barredores, mi sombrero cow-boy y mis pistolas de palo por: columpios de flores; por bicicletas bruñidas de esperanzas; por cuadernos bajo el brazo y por camisas con corbata para esperar la tarde.

De pronto la inquietud romántica empezó a horadar mis fantasías juveniles y sentí latir desmesuradamente mi corazón cada vez que me encontraba pegado a tus ojos, a tus labios, a tu voz. Tiempos de la primera erección y esa misteriosa mano femenina que vino a sosegar con romántica suavidad el primer incendio masculino. ¡Dios mío! seré torturado, excomulgado, lo que yo sentí como grandioso placer, para todos los demás, en mis primeros años, era mortal pecado.


SUEÑO II

Soy mil ojos, mil oídos. Voy atento a todo, cruzando vertiginosas aguas, fabulosas montañas y fatigas. Privilegiado, por momentos: dueño único de las estrellas. Mis locas escrituras, el don más grande de mi vida después de mi vida. Con ellas puedo reconstruir, como el primer día; el agua y el fuego.

Crear mariposas, llorar tristezas infinitas, o acaso puedo, encender la nieve con fósforos de barro; dibujar la nada, sentir que me quieres y esconderme en un júbilo inmenso de noche y también de sombras. Salir al encuentro de las piedras, pintar los cerros, rezar los muertos, sentir tus besos.

Puedo................, puedo, dejar que la matemática roedora se lleve el insolente tiempo. Sentir que mi corazón tiene una ventana abierta para escuchar tus pasos, cuando vuelvas. Sentarme al arco del tiempo y hervir estoico el odio de diabólicos y fatídicos alcahuetes. Encontrarme a tu mirada simultánea con mi llanto de campana. Puedo, también, ir quemando nubes por el cielo transitorio y pasear con un bolsón de esperanzas bajo el brazo.

Pensar, que en los intervalos del silencio, el amor no es más que el sueño de una princesa amapola que un día, dejó el sabor de sus pechos en mi almohada. Y mientras dure el suplicio de su ausencia, intentaré juntar las mañanas que me odian y por la tarde, como todas las tardes, cantaré tu nombre.

SUEÑO III

De pronto me pareció, que al encaramarme al muro que separaba, la que fue mi casa, me encontraría, irremediablemente, frente a frente a mi anterior destino y que el aroma de mi madre me penetraría el alma y quién sabe si me vería jugando en mi propio jardín......, aquella inolvidable y hoy pasajera infancia. Sin embargo, no quise entorpecer, con mi curiosidad, la pasada belleza de tan noble pasado y desistí, casi llorando, de gritar ¡mamáaaa! para saber que no estaba soñando. Al tiempo, creí sentir al piano, suaves melodías de aquellas, que en pasados tiempos interpretaba, Carlos, mi hermano, melancólicos acordes de los meses del invierno y también del verano, que agradecían que guardara esa tierna intimidad de antaño. ¡Papáa!, llamé en silencio y una lágrima, como sublime respuesta, vino a humedecer mi rostro.

Volví mi atención al carbón para separar mi alma de esa dulce sensación de sueños evocados de mi infancia........y vi a Morales revolver recuerdos en carbones de colores alumbrados por el fuego; a Gómez pensando con la esperanza de administrar el cielo y vi al Urense, entretenido jugando al jovencito en caballitos alazanes por potreros del mañana. Mamá Rosa repasando fantasías y vistiendo una y mil princesas prisioneras de belleza en poemas de mil noches. Volvieron mis candelabros de cobre, envueltos de mil cerotes. Lola parecía agradecer este encuentro, con su franca risa, bendecía, casi sin saber, lo que allí estaba ocurriendo.

Todo me parecía un cuento envuelto en papeles traviesos, cometas de los niños jugando por el cielo y fue sueño o fue cierto, un día del tiempo yo estuve en medio del más hermoso de mis conciertos, concierto de amigos, concierto de camaradas viejos, concierto del mundo que grita en silencio — ¡Frenen el ímpetu del misterioso viento que se lleva con nuestras vidas estos recuerdos sagrados, y tan buenos recuerdos!—

Mi sueño se transforma luego, en melodiosa realidad y sentí cantar boleros, poesías de verdad, acordeones en las hojas y tangos de mi edad. Desfilaron por entonces mil recuerdos y muchas voces de secretos infantiles y de goces sin final.

SUEÑO IV

En mis manos un bote de papel pronto a levantar el ancla de mis sueños. La zuela de mis zapatos se deja acariciar por el murmullo del agua del río San Lorenzo. Enormes bloques de hielo impiden depositar mis sueños en sus aguas. Entonces lo estrecho contra mi pecho y le prometo volver en primavera. Entre tanto busco en la rivera la silenciosa compañía de las piedras, queriendo impregnar mi corazón de su magnífica dureza. —De joven— les digo; — fuiste la primera arma de mis batallas de niño.

De joven busqué justicia lanzándote contra los vidrios sociales que dividían el alma del hombre, mientras de niño te encontraba dura, fría, inerte; de joven fuiste amiga de mi esperanza. Hoy, ya ves, vuelvo mis ojos a tu sepulcral silencio y me agrego a la plegaria que eleváis mirando el cielo. No quiero que mis penas se vuelvan piedras. Quiero, sin embargo, que mi alma se libere de tristezas. Por eso mi barco es de papel y mis sueños blandos y transparentes como el agua.

Al final de la vida no quiero una piedra con mi nombre, quiero mejor un bote de papel—


UNA PESADILLA

Es posible que este momento no sea que un sueño postergado de mi paso por la vida. No pretendo ya nada, todo lo he comprendido, sin embargo haré esfuerzos inhumanos, necesarios, para admitirlo todo, sin rabias, sin celos, sin pensamientos que puedan perturbar el recuerdo tuyo, recuerdo tan mío. Ya no puedo prometerte nada, ya que nunca tuve nada que ofrecerte que pudiera agradarte. Gracias por la oportunidad, gracias por los momentos compartidos, gracias sobre todo, por los hijos. Es verdad, te prometí mis sueños y tu quisiste convertirlos en realidad, claro no podías saber que una vez realidad los sueños dejan de ser sueños.

Creí que pudiste ser feliz a lo menos un segundo junto a mí. Me equivoqué o tal vez me equivoco. Yo sin embargo, a pesar de todo lo que me has reclamado en este último tiempo, no quise jamás hacerte daño y a pesar de repetidas ausencias que jamás comprenderé, fui por momentos inmensamente feliz, sobre todo en momentos que me llamabas Pepo. No supe llegar a tu corazón, puede tener razón tu hermana, tal vez, porque nunca lo abriste sincero para mí. No era a ella que debiste confiarle tamaño secreto.

Ahora que siento que te alejan para siempre de mí y de los hijos, quiero que sepas: no, no han ganado y que ni siquiera merecen mis odios. Lo siento sinceramente por tí. Un día, no muy lejano recuerda, se acabará la fiesta y no habrá tragos, ni cigarrillos, ni bailarines ni tan buenos amigos. Quedarán sin embargo silencios, luego del último portazo que sonará de golpe en un pedazo de tu alma. Y de seguro preguntarás por tus hermanos.

En mi carrera indecisa, en mis excesivos deseos, me persiguen tus manos imprecisas, tus ojos inmediatos y tu carnal sonrisa. Me dejo atrapar, lo sé y, con voluntad, acaso de acero, te hundo en mis sueños de cristal y te mezcló a mis anhelos; puros e impuros. ¡Dios mío! qué suerte de locura. Si el cristal se quiebra, despertaré sobresaltado de gitanos presentimientos. Los sueños soberanos se escaparán por las riberas infinitas y seguirá mi alma dibujando tu pelo, tus cristalinos ojos y jugando como un niño que pasea por las haciendas de Dios de la mano de María. (Mélina 18-9-96)

Estoy detenido. No atino a reconocer las esquinas que me aprisionan.

Las alamedas, por donde yo echaba a correr mis fantasías, no son las mismas.

Los cerros, por estos parajes extraños, se asoman uno uno, casi con temor de niños y no se reúnen en aquellos enormes sindicatos, suerte de ecos infinitos de alabanzas, por donde es fácil enviarle un mensaje o entonar una plegaria al patrón de los cielos.

¿Miedo? No, no creo, más bien estoy perdido y si me detuve, no es por temor.

Tengo una fatiga enorme. Quisiera, entonces, dejarme conducir más allá del entendimiento.

Debo preparar mis valijas llevarlas al andén de mi partida y huir en un filamento de luz camino de las estrellas.


© Monsieur James


martes, 27 de febrero de 2007

ANTOLOGIA DEL MAR



EN MEDIO DEL TEMPORAL

Absorto en tu océano
desarmo los temporales
sumergiéndome de amor
en el beso puro de tus mares.

Surca el cielo una nube
la lluvia ya es temporal
toma mi mano poeta
enrrédala a mi timón
no perdamos la razón
en medio de la tormenta;

En medio del temporal
¡es una orden poetisa!
dale un beso al capitán.

La noche muere en la aurora
se calma de nuevo el mar.

Eres madera y resina
de ésta mi vieja barca
modelas mi eternidad
acariciando mi soledad
con soles de primavera.


EXILIO


En el país del invierno
mi alma angustiada va
buscando mi cordillera
y la orilla de mi mar.

Y no encuentro cordillera
y no siento ya mi mar
sólo esta
eterna nieve
de maldita soledad.

Con el tiempo de mi pena
mi tristeza es mi cantar
me muero sin cordillera
y no vivo sin el mar.

En que olvido te quedaste
confundida en mi penar
no te olvido cordillera
ni la orilla de mi mar.

En este país de invierno
mi alma angustiada está
deseando tu cordillera
y la orilla de tu mar.

MARINERO ENAMORADO

No hay más lindo espectro
que un endiosado bohemio;
nunca jamás se ha muerto,
ni envilecido de dolor
que en la espuma del mar
va llorándole al amor.....

Anda marino por tus aguas
dejando pieles morenas,
ardidas rubias y pelirrojas
en tu camino de naufragios
y de fugaces estrellas...
¡no; no existe objeción!
es tu forma de partir el viento
y si forma tus pensamientos
deja las olas pasar.

Dale calor a tus tormentas
con tu visera de sal
oteando allá en alta mar
miles princesas sedientas.

Llevan escamas maduras
de sirenas en concierto
y a vos Quijote o Ceniciento
te bendice flamante Luna
y te va saludando el viento.


MI MAR


Pasajero soy yo del viento
cargo en mis alas tu sal
tus danzas, tus gritos, tu aliento
y descanso en tu arena; mi mar.

Tus olas, tu espuma, la tarde
horizonte del cielo en tu andar
deleitan la vida que arde
amor de volcanes que van
buscando pasión, sentimientos
que serenen mi duda y mi mal.

Un día me fui sin mirarte
llevando tu espuma en mi edad
y has sido aquel que yo siento
perdido con mi soledad.

Hoy vuelvo a tu arena más tarde
más viejo, más terco y más solo
y mis ojos pendientes están
de tu playa tu luna y tus oros
despidiendo mi ocaso en tu mar.


NADA MÁS QUE EN TU BARCO


En noches apacibles
de silenciosas quejas
navega la ilusión
de un gran amor marino;
y aquí me dejas
en la playa como un niño
que mira el mar
cuando te alejas.

No sé cómo
decirte que te quiero,
un amor sin palabras
es el mío,
simple
como una gota de rocío,
grato
como una flor en el sendero.

Y aquí me quedo
escribiendo tu nombre con mi pena
levantando mi adiós
hacia el poniente
y esperando
que regreses
hundiendo tus pasos
en la arena.


NAVEGANDO HASTA EL CIELO


Mástil que llevas al cielo
plegarias del navegar
por este cielo de aguas
océano de mar y mar.

Peces de espadas celestes
diseños del Creador
viven en el Continente
reflejos de estrellas y sol.

Un centenar de marinos
navegan tu soledad
por la humedad de corales
en un milagro de sal.

Dios de las profundidades
purifica Tú, nuestra ansiedad
y en noche de obscuridades
danos tu hostia lunar.

En mi barca de madera
llevo tu vino y tu pan
y aunque yo mando en mi barco
Tú eres el Capitán.

Barco velero de luces
tu caminos son el mar
flores reemplazan las cruces
en horas de naufragar.

Guarda camino del cielo
la barca y el trabajar
en una orilla de playa
en su refugio del mar.


NAVEGANDO TU CARIÑO


Llevo en mi pecho tu aroma
aliviando mis pesares
en mi hombro una paloma
de vuelos septentrionales.

Júbilos de navíos
que se hunden en alta mar
con el viento huracanado
con tu brisa y con la sal.

Chiquilla mía aquí te llevo
en la mar de mis estíos
como aquella sobrina con su tío
en un lindo cuento de hadas.

Florcita de la mañana
que se levanta contenta
en medio de mis tormentas
para entregarme el rocío.

Y en mi timón de marino
tu nombre es feliz madera
que en cada puerto me espera
con la fragancia del vino.

© Monsieur James

MESA DE TRABAJO


I

a)

1 Sacrificio de la noche/ por un mendrugo de pan /que allá en mi arrabal /es hambre que devora.

2 Tiemblan pasiones (hipocresías)/ vestidas de hipocresía (novia)/ por alimento llevo fatigas/ sin una pizca de amor

3 Encima de mi estupor/ los pájaros pasan volando/ y debo esperar el alba/ para sentirme mejor.

3 Por arriba de los faldones / encaramado a mi piel/ un holocausto como placer / y unos céntimos en monedas

b)

1 Mi llanto de prostituta/ es una lágrima menor / en el pobre velador/ una lumbre mortecina / hace triste la vida / y encoge el corazón

2 La esperma de las sábanas / Lleva lamentos sin voces / de veinte coros atroces /

3 Los caminos de las sombras...

4 Llevan senderos de noche....

c)

1 Quiero acercarme al sol/...

2 Para calentar tu ausencia/...

3 Si viviendo en la inocencia/...

4 Soporte bien tu olvido/...

d)

1 Te fuiste como un castigo/...……

II

1)

Me acerco a tu intimidad

Con ansiedad y con miedo

Sin embargo no detengo

Este huracán ni este viento.

2)

Para la ocasión me visto

De mis palabras mejores

Las inundo de dulce afán

Y con acento medular

Te arrulla el murmurar

De mis últimos temblores.

3)

…..


© Monsieur James

NERUDIANDO



Voy a escribirle al viento,
Para coger la verbena y la lluvia.....
No se si un soneto febril
O una mezcla de mis atrevidos versos.

Voy a disfrazar mi llanto
Para un despertar de besos
Y para no escribir tristes versos,
Esta naciente noche,
Con un dejo volcánico,
Los escribiré traviesos.

Para que amanezca la lluvia
Voy a escribirle al viento.

— ¡No! James no, más vitalidad…
Por ejemplo:

Voy a escribirle al viento definitivo,
Para coger la verbena y lluvia colosal
No se si un soneto de amapolas y planetario
O una mezcla de elementales versos.

Voy a disfrazar el llanto oceánico
Despertar el mar en besos cósmicos
Y para no escribir románticos versos,
Esta noche terrestre e infinita, tristes
Con un dejo melancólico de cardenal,
Los escribiré alados y un tanto traviesos.

Para que amanezca la lluvia colosal.
Voy a escribirle al definitivo viento
Uno que otro hechicero y fantástico verso...

© Monsieur James

lunes, 26 de febrero de 2007

BENDITA PRIMAVERA




Germinarán con la lluvia
y con las llamas de mi Sol
potreros de acacias silvestres
crisantemos con tu voz.

Llegarás soñando vendimias
por los campos del Señor
y las uvas se harán vino
transparentes del amor.

Tronarán tus cimas
alturas penitentes con tu voz
el corsario llevará en su saliva
el recuerdo de un beso con tu flor.

Ven a mostrar en mi norte, vida
y apaga un poco el sur
con las lluvia, con los cuarzos
con la luna y con tu luz.

Llega hasta el norte dulce astro
funde la nieve y su cristal
que fue lluvia congelada
y también brisa del mar.

Ven a calentar mi copa
deja que cante el zorzal
los árboles lleven ropas
recuperando su verdal.

Devuélveme el aliento
que fue risa y orfandad
en lugares donde el viento
me asomó a tu Soledad.

© Monsieur James

APARIENCIAS




Simulacro es, apariencia tiene,
Sin embargo, nada excepcional.
Apremiara ser culta sembradura
Por labrantíos de idílica gavina.


Aquel que traza orientes rimas,
No es el mortal que parece
Florecen espacios a corcel que envejece
Así es que ancestral estrofa emblanquece
Por escándalo; ¡no os sorprenda!


Poco rústico, es limadura colindante
Y no mantillo de linaje exuberante
Como crece
Sobre el triángulo de un compendio
Que se hizo sombra..

Aquel que traza orientes rimas
No es el emético, que disimula
Ventura colme
Al que de reflexiones se enriquece;
Péndola al céfiro
En el piélago que la brisa teje
Encima del colosal azur,
Su renegado nombre.

Y tiende hombre abusivo,
Ajena mano ajena
Para recibir entelequia que del sueño prive
Mujeres, hombres,
Vates que el verso alumbre.

Abusivo es, de apariencia casi perfumada
Pareciera y solo pareciera valiente sembradío
Caminando por anegado semental
El lodo tapizando sus veredas.

© Monsieur James